FRASES PARA MIMAR EL ALMA

LO QUE HOY ES TU META, MAÑANA SERÁ TU SALIDA.

sábado, 30 de noviembre de 2013

Día 34: Laos-Tailandia: Volamos a Bangkok.

Parafraseandome a mi mismo..."Amanace en ...", pues no, a las 4:30 suena el despertador y a las 5 estamos montados en el tuk-tuk camino del aeropuerto; hoy nos adelantamos al amanecer y sí, el tuk-tukero el mismo de ayer, el tipo se porto muy bien en el colegio.
Última foto en Laos, el turbo hélice nos espera. 


En el último suspiro foto de las montañas de Luang Prabang envueltas por las nubes.

Despegamos, por la ventanilla vemos el rio Mekong, y mil recuerdos me vienen a la mente,  nos ha acompañado durante gran parte de nuestro viaje... lo hemos cruzado de un lado al otro, del otro a este, lo hemos navegado, hemos pedaleando paralelo a él durante cientos de km, y ahora lo sobrevolamos. 


Según cogenos altura la belleza va creciendo... lo flipo.

Un manto de nubes bajo nuestras alas,  las hélices empujando el avión y yo, disfrutando de la belleza, una tónica en todo el viaje,  esta vez en el aire.

Llegamos al Atrium boutique Hotel, el mismo que nos acogió el primer dia, y los recuerdos de ese día vuelven a nuestra mente...el desempaquetado de las bicis, montarlas, poner las alforjas y sobre todo cuando emprendimos la marcha camino de la estación de tren para cruzar la frontera.
Salimos dirección a los grandes centros comerciales, a dar una vuelta y ver que tal están los precios.  En World Central es un Porto Pi a lo gigante,  más de 7 plantas de tiendas de marcas internacionales y de lujo; los precios por las nubes, hemos pasado de comer en pueblos que no salen en el mapa con gallinas entre las piernas al lujo.
El centro comercial con pista de hielo de 50 mts
Salimos a comer en un puesto callejero de los que abarrotan las aceras... este con extractor de humos hecho con la tapa de una olla.
Una vez fuera oímos un griterío increíble y se confirma la advertencia que nos hizo una canadiense en Luang Prabang, que en Bangkok habia revueltas contra el gobierno por la liberación de unos presos.

Pensamos entonces en ir a koh San Road, pero el tuk-tukero que hemos parado nos dice que el casco viejo está cerrado y que para llegar hay que dar una gran vuelta por el otro lado del rio. Casi mejor que nos quedamos por aquí, así que entramos en otro centro comercial.
Los rascacielos de Bangkok, de película.

Julián flipando con su helado del McDonald's, como se lo remira, es la primera vez que prueba uno,  serán raros estos valencianos.

Salimos y nos sumergimos en los mercadillos nocturnos que nacen a los pies de los centros comerciales. Los rascacielos empiezan a encender sus luces y el paisaje es impresionante.

Salimos del hotel de Luang Prabang a las 5 de la mañana y son las 10 de la noche cuando llegamos al hotel.

De miles de camisetas,  esta tenia mi nombre...
"Si quieres hacer del mundo un lugar mejor, mirate a ti mismo y haz un cambio"
Mañana teníamos previsto visitar la ciudad, pero en vista de los acontecimientos políticos supongo que volveremos por los centros comerciales.
Buenas noches. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario